detección de explosivos en calama

Las municiones sin detonar, también conocidas como artefactos explosivos no explotados (UXO), son un peligro silencioso que afecta a muchas regiones del mundo. Estas municiones son proyectiles, bombas, granadas u otros dispositivos explosivos que no estallaron al momento de su uso, ya sea durante un conflicto armado o en pruebas militares, pero que aún contienen material explosivo en su interior y representan un grave riesgo para la población.

¿Qué son las municiones sin detonar?

Las municiones sin detonar son artefactos explosivos que no cumplieron su propósito al momento de ser lanzados o disparados. Estos dispositivos pueden permanecer enterrados o abandonados en zonas afectadas por conflictos armados, campos de batalla, campos de entrenamiento militar, o en áreas donde se han llevado a cabo pruebas de armamento.

A menudo, estas municiones no se activan debido a fallas mecánicas, un mal lanzamiento, o condiciones ambientales adversas que impidieron su explosión. Sin embargo, el hecho de que no hayan detonado no significa que hayan perdido su capacidad destructiva. De hecho, pueden seguir siendo extremadamente peligrosas, incluso años o décadas después de haber sido desplegadas.

Existen varios tipos de municiones sin detonar que pueden ser encontradas en diferentes contextos, entre los más comunes están:

  • Bombas de aviación: Las bombas lanzadas desde aviones que no estallaron en su momento representan un peligro mayor, ya que suelen tener una carga explosiva significativa.
  • Granadas: Tanto de mano como lanzadas por morteros. Si no se activan, siguen siendo un riesgo considerable para cualquier persona que las manipule o pise.
  • Minas antipersonales: Aunque están diseñadas para detonar al contacto, muchas no lo hacen, pero siguen siendo una trampa mortal para los civiles y animales.
  • Proyectiles de artillería: Estos pueden quedar enterrados en el suelo tras no haber detonado, y cualquier actividad cercana podría hacerlos estallar.
  • Munición de racimo: Este tipo de munición dispersa una gran cantidad de pequeños explosivos sobre un área extensa, y a menudo, algunos de estos no explotan, convirtiéndose en municiones sin detonar.

¿Cómo se realiza el hallazgo de explosivos en Chile y las municiones sin detonar?

Las municiones sin detonar son el resultado de fallos en el mecanismo explosivo o de las circunstancias del entorno que impiden que el proyectil o la bomba estalle como estaba planeado. Las causas comunes de que una munición no detone incluyen:

  • Errores en el diseño o fabricación: Algunas municiones pueden estar defectuosas y, por lo tanto, no explotan al impacto.
  • Condiciones ambientales: El mal tiempo, la humedad o el terreno blando pueden impedir que el detonador funcione correctamente.
  • Impacto insuficiente: Algunas municiones requieren un impacto con una determinada fuerza para explotar. Si no alcanzan esa fuerza, pueden quedar sin detonar.
  • Manipulación inapropiada: En algunas ocasiones, el transporte o manejo incorrecto de municiones puede causar que estas no funcionen como se esperaba.

Los conflictos bélicos y los campos de batalla son las fuentes más comunes de municiones sin detonar. Las zonas donde se llevaron a cabo bombardeos intensos o batallas prolongadas suelen tener una concentración significativa de este tipo de explosivos.

En muchos casos, incluso después de que un conflicto ha terminado, estas municiones permanecen activas y son una amenaza para los habitantes locales.

En muchos casos, incluso después de que un conflicto ha terminado, estas municiones permanecen activas y son una amenaza para los habitantes locales.

Chile tiene una historia larguísima con armas militares, el entrenamiento de tropas y pruebas explosivas en su suelo. A lo largo del siglo XX, más que todo en épocas tensas políticamente y líos de fronteras, los milicos hicieron maniobras con balas de verdad en lugares alejados. Un montón de esas municiones no explotaron, terminando enterradas o esparcidas en la tierra.

Una de las razones más grandes por las que aún hay explosivos sin reventar en Chile es que antes, los métodos de limpieza y desmantelamiento no eran tan buenos como los de ahora. Eso causó que un montón de balas, granadas o restos de municiones quedaran en el piso sin ser desactivadas.

Igual, la geografía chilena, con esos desiertos inmensos, montañas y campos complicados de llegar, ha hecho difícil encontrar y quitar todo. En hartos casos, los explosivos siguen escondidos bajo tierra o entre piedras, sin que nadie se dé cuenta, por años.

El norte de Chile es un lugar donde, a menudo, se han encontrado artefactos sin detonar.

Regiones como Arica y Parinacota, Tarapacá y Antofagasta, han sido, históricamente, empleadas para entrenamientos militares y probar armas, pues disponen de amplios espacios deshabitados, y además su cercanía con zonas estratégicas es ideal.

En el desierto de Atacama, ¡vaya!, por ejemplo, se encontraron proyectiles y artefactos antiguos, algunos ligados a prácticas militares de mediados del siglo pasado, sí señor. Aunque hoy, estas zonas atraen turismo y minería, ¡cuidado! Aún esconden riesgos ocultos en algunos sectores.

Otro sitio donde se detectaron municiones sin explotar es en áreas vecinas a antiguas bases militares, o bien, campos de entrenamiento. Regiones como Valparaíso, O’Higgins y la zona central de Chile, ¡han sido escenario de maniobras castrenses en diversos momentos históricos!, eso explica los restos de municiones en ciertos lugares.

En la Patagonia chilena y las zonas australes, también se hallaron artefactos sin detonar, principalmente en áreas que sirvieron para ejercicios militares, o como campos de tiro en el pasado, ojo. La baja densidad poblacional de estas regiones, por tanto, permite que muchas municiones permanezcan sin ser halladas durante mucho tiempo.

Otro aspecto crucial radica cerca de zonas ancestrales, donde la tensión histórica ha marcado la pauta, como la línea divisoria con Perú, Bolivia o Argentina. A pesar de que Chile no ha visto guerras en tiempos recientes, el peso de conflictos pasados todavía se muestra en la presencia de municiones sin explotar en algunos territorios.

También, acciones como la minería y las obras edilicias han provocado que estos artefactos afloren con los años. Excavaciones, movimientos de tierra y construcciones de infraestructuras, han desenterrado municiones escondidas que antes permanecían invisibles.

La erosión natural del suelo, los terremotos y las lluvias también pueden mover o destapar municiones añejas, lo que incrementa el peligro de hallarlas en sitios imprevistos.

Por este motivo, Chile posee equipos especializados en la localización y anulación de municiones sin detonar, compuestos por gente formada en desactivación de explosivos. Estos grupos actúan en áreas tanto militares como civiles para disminuir el riesgo y asegurar la seguridad de las personas.

En parques nacionales y áreas protegidas, la existencia de municiones sin explotar ha compelido a instaurar protocolos de seguridad y señalización en ciertas regiones, mayormente donde hubo historial militar.

El turismo de aventura, recontra popular en Chile, ha disparado la urgente necesidad de cartografiar y limpiar zonas con posible presencia de UXO, para proteger a senderistas y viajeros.

En ciudades y zonas urbanas, la probabilidad de encontrar municiones sin detonar es más bajita, pero ojo no inexistente, especialmente en terrenos antes usaos para fines militares y después convertidos en urbes.

La educación y la prevención juegan un papel superclave en este asunto. Las autoridades y organismos de seguridad recomiendan no tocar ni acercarse a objetos sospechosos, y reportar cualquier hallazgo al personal especializado.

El mayor peligro de las municiones sin detonar radica en su imprevisibilidad. Aunque no explotaron en el momento esperado, pueden hacerlo en cualquier momento si son perturbadas, manipuladas o si las condiciones a su alrededor cambian. Entre los principales peligros asociados a las MUSE se incluyen:

  • Las municiones sin detonar representan una grave amenaza para las personas que viven o transitan en áreas contaminadas por estos explosivos. Civiles, especialmente niños, son víctimas frecuentes, ya que pueden tropezar accidentalmente con estos artefactos o confundirlos con objetos inofensivos.
  • Los trabajadores agrícolas, por ejemplo, también corren un riesgo constante al trabajar en campos donde pueden estar enterradas estas municiones.
    El contacto o la manipulación accidental de una munición sin detonar puede causar explosiones que resulten en la pérdida de extremidades, lesiones severas o incluso la muerte. Las heridas provocadas por estas explosiones a menudo son extremadamente traumáticas y requieren intervenciones médicas complejas.
  • Además de los riesgos para las personas, las municiones sin detonar también pueden causar un impacto negativo en el medio ambiente. La explosión de estos artefactos puede dañar la fauna y la flora local, y la contaminación de la tierra con materiales explosivos puede afectar la calidad del suelo y el agua durante muchos años.
  • Las áreas afectadas por la presencia de municiones sin detonar suelen tener dificultades para desarrollarse económicamente. Los campos agrícolas, por ejemplo, no pueden ser cultivados de manera segura, lo que afecta la producción de alimentos y el sustento de las comunidades locales. Asimismo, la construcción de infraestructuras o la expansión urbana puede verse paralizada por la necesidad de desactivar estos artefactos.

En los conflictos del pasado se lanzaron numerosas bombas y granadas. Sin embargo, no todas se han detonado después de ser arrojadas. En las regiones más variadas de todo el mundo se siguen ocultando numerosos artefactos sin explotar debajo de la superficie, denominados UXO.

La mayoría de estas municiones sin detonar se encuentran en zonas despobladas que fueron lugar de instrucción militar. Las zonas de riego son cercanas a estas zonas a continuación son:

  • Polígonos de tiro.
  • Zona de entrenamiento militar.
  • Centro mineros.
  • Bodega de almacenamiento de explosivos.

Ratreo de minas en Chile y municiones sin detonar

Asyc es una empresa desde 1998 dedicada al rastreo nacional de artefactos explosivos sin detonar.

Esta empresa oferta la asistencia necesaria establecida con la Autoridad Militar correspondiente, para la ejecución de los procedimientos administrativos preliminares, la planificación y la gestión necesaria en la realización de una obra.

Las ventajas de los servicios son los siguientes:

  • Mayor rapidez en el trabajo.
  • Se trabaja con tecnología de punta.
  • Tecnología no invasiva y no contamina el lugar trabajo, permitiendo trabajar previo a los trabajos.

Los sectores, lugares o zonas que se desea dejar libre de riesgo, debe ser sometidos a una inspección visual, lo que realiza el especialista en municiones, artificios de tipo militar determinando el rango de riesgo después de calificar el tipo de terreno.

Evite accidentes, sobre costos y atrasos al momento de excavar y materializar un proyecto, comuníquese con empresas especializadas como Asyc en Chile.

CONTACTO ASYC

Sitio web: https://www.asyc.cl/
Teléfonos: 55-2335728/ 55-2379551
Email: omc@asyc.cl
Casa Matriz : UXO en Chile, Central Sur Nº 1677, Calama.
Antonio Poupin Nº 1236, Antofagasta

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